Estimado lector:

El pase a la Secundaria significa un gran cambio para nuestros alumnos, pues no solamente comienza una de las fases más difíciles de su vida, la pubertad, sino que también las exigencias del Colegio se vuelven más difíciles.

Tanto los maestros como los alumnos cambian de salón después de cada clase, las ciencias naturales se imparten en alemán, y los requisitos para la admisión en el CCH y el Abitur son muy estrictos.

Los horarios son distintos, el timbre es distinto, ahora los alumnos tienen un casillero para guardar sus útiles y deben apresurarse constantemente para llegar a tiempo a la siguiente clase.

Sin embargo, los jóvenes también experimentan por primera vez libertades nuevas: ya no se les controla como cuando eran niños, pues deben aprender a ser responsables de su persona. Nadie les resuelve sus problemas y nadie decide por ellos; siempre habrá alguien que los aconseje, pero la decisión final es de ellos.

De esta manera les enseñamos a nuestros jóvenes a resolver conflictos, a tener confianza en sí mismos, a desarrollar el valor de tener iniciativa, y todo esto les ayuda durante su estancia de un año en Alemania y más tarde en la Preparatoria.

Una de nuestras más lindas experiencias en todos estos años en la Secundaria/Preparatoria del Campus Sur es que a menudo no vemos el producto de nuestra labor diaria sino hasta cuando los muchachos han terminado la Secundaria y al final de V o al principio de VI de Preparatoria muestran a la grandiosa persona que siempre tuvieron dentro y que siempre adivinamos que serían. Cuando se despiden de nosotros, después de seis años, son jóvenes adultos, bien preparados para la vida y que miran con confianza hacia el futuro.

Seguramente hablamos por muchos colaboradores al decir que la formación de jóvenes independientes y juiciosos que tienen las puertas del mundo abiertas es nuestra motivación diaria.

Vianey Alfaro
Directora Técnica

Andrea Mohring
Coordinador de Preparatoria

Gabriele Dregger
Coordinadora de Secundaria