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Dicen que los alemanes se caracterizan por su disciplina. En el Colegio Alemán, la disciplina desempeña un papel importante en la enseñanza, que se entiende como elemento sustancial de la convivencia escolar, es decir, como la integración consciente de los alumnos a estructuras cuyo orden reconocen como necesario. Goethe definió este principio como “libertad dentro de la obligación”. Para lograr la formación que el Colegio ofrece, es necesario transmitir actitudes fundamentales que pueden dividirse en tres categorías: 1. Despertar en el alumno una sana actitud ante el trabajo, educarlo a la puntualidad y al amor al orden, a la aplicación y a la perseverancia como requisitos indispensables para el aprendizaje eficaz. 2. Propiciar en el alumno el respeto a la paz y a la libertad del prójimo, así como el respeto a la naturaleza y a las tradiciones culturales de otros pueblos, desarrollando a la vez el esmero en el trabajo y el sentido de responsabilidad. 3. Favorecer actitudes de confianza, tolerancia, disposición para ayudar y compromiso social. Por ello, la disciplina y el orden no son para nosotros una finalidad en sí, pero consideramos que son los pilares de nuestra educación. |
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